sábado, 8 de enero de 2011

Año 2011, año de reformas, segunda parte

                         No es fácil articular medidas en el escenario actual para crear empleo, sin embargo, una vez , que la rigidez del mercado de trabajo se haya soltado y devuelto la confianza de los empresarios en la economía , vendrá el empleo. Pero, hay que partir de la siguiente premisa, ya no será las cosas como hasta ahora, derechos y obligaciones para ambas partes tienen que ponerse en la balanza, el carácter tuitivo, no debe desaparecer, pero la contraprestación debe ir articulada, por el deber de trabajar, de rendir y hacer el trabajo conforme lo estipulado, estando sujeta la retribución a la cantidad de trabajo que el trabajador esté dispuesto a hacer a cambio de una retribución digna. Con ello, no queremos decir que desaparezca el derecho al trabajo y a la libre elección de oficio, al contrario, el derecho al trabajo, debe ir correspondido al deber de trabajar conforme lo pactado, la retribución debe ir en consonancia con el trabajo realizado, sobre la cantidad de trabajo, el mercado de trabajo se moverá en el momento en que haya competitividad. Para ello, hay que modificar el régimen salarial actual, que debe entenderse como, derecho a una prestación por unidad de trabajo realizada, no por tiempo. Con este sistema la productividad empresarial se activa, y sólo el trabajador es el que podrá determinar la cantidad de trabajo que está dispuesto a dar para obtener la prestación pactada. Un ejemplo, en una nave de envasado hortofrutícola, la cantidad de género que un grupo de trabajadores es capaz de envasar en el tiempo determinado, el trabajo en grupo, la colectivización del trabajo es el que determinara la competitividad de las empresas. Pero todo lo anteriormente expuesto, se puede llevar a cabo cambiando el modelo productivo, de pasar a una posición pasiva del trabajador y empresario, el primero, dejando pasar el tiempo y el segundo, pendiente de que se haga el trabajo, a una situación, en la que el trabajador debe de integrarse en un grupo de trabajadores, y el empresario debe estar pendiente a la productividad y comercialización del producto.

De continuar con la actitud de que el sistema de creación de empleo se arregla solo, nos llevara a que sean otros los que nos dirijan. Al comprar nuestra deuda externa, nos están absorviendo.

JMGS

Economista

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